La primera publicación de este tema en nuestra bitácora estableció que el Mar Salton es un oasis ecológico y una de las últimas paradas existentes en el sur de California para aves migratorias a lo largo de la Ruta de Vuelo del Pacifico. A pesar de esto, fue mencionado previamente que hay varios factores que están poniendo en peligro este edén para las aves. Cada uno de estos peligros será explorado a más detalle individualmente, siendo el primero el botulismo causado por la toxina botulínica que afecta las aves.

La toxina botulínica es producida por la bacteria Clostridium botulinum. Mientras que la bacteria es comúnmente encontrada en el subsuelo y en zonas húmedas, esta no produce la toxina botulínica al menos que ciertas condiciones ambientales sean encontradas. Para que la bacteria produzca la toxina es necesario un ambiente anaeróbico, temperaturas calientes, y una fuente de proteína. ¿Acaso estas condiciones suenan familiares? En el verano, niveles bajos de oxígeno disuelto, altas temperaturas, y la presencia de algas muertas (fuente de proteína) en el Mar Salton provee un ambiente ideal para el crecimiento de C. botulinum y la subsecuente producción de la toxina botulínica. La bacteria puede entrar en la tilapia, y cuando la tilapia muere o es consumida por las aves, la toxina puede ser transferida vía los gusanos en los restos de peces muertos. Una vez que la toxina es producida, moscas depositan huevos en los peces muertos, la bacteria y la toxina entran en los gusanos, y entonces los gusanos o el pez muerto son consumidos por las aves. Las aves entonces reaccionan a la toxina y mueren, continuando el ciclo.

La producción de la toxina botulínica que afecta las aves puede causar un brote de enfermedades que afectan una gran variedad de aves en proporciones epidémicas. Esto es apoyado por el hecho de que estas epidemias causadas por la toxina botulínica en el Mar Salton han sido reportadas desde por lo menos 1975. El brote más extenso ocurrió en 1996 cuando más de 20,000 aves se enfermaron y 15,000 aves murieron por causa de la toxina botulínica. Estos números incluyen más de 1,200 pelicanos cafés de California, los cuales estaban en la lista de especies en peligro de extinción en ese tiempo (fueron removidos de la lista en el 2009). Mientras que el brote más extenso ocurrió en 1996, pequeños brotes han ocurrido casi cada año desde entonces.

Un pelicano blanco siendo tratado de botulismo.
Un pelicano blanco siendo tratado de botulismo.

Debido a que la toxina botulínica es un gran peligro para las aves del Mar Salton, el Servicio Americano de Pesca y Vida Salvaje ha estado trabajando en prevenir epidemias como la de 1996. Como la enfermedad es predominantemente transmitida a través de los gusanos, peces muertos deben de ser removidos lo antes posible para prevenir que los gusanos crezcan. A pesar de esto, millones de tilapia mueren en el Mar Salton cada año y todos los peces muertos no pueden ser recolectados. Si aves enfermas son observadas, estas son recogidas y ayudadas para evitar que mueran. Sin embargo, estas acciones son costosas y solo tratan los síntomas del problema. Por ejemplo, para poder parar el brote de 1996, el Servicio Americano de Pesca y Vida Salvaje gasto más de medio millón de dólares. El problema real está en el estado actual del Mar Salton y la falta de interés público y la determinación política de tomar acción antes de que sea demasiado tarde para este paraíso de las aves. ¿Podemos acaso unirnos e implementar una solución para el Mar Salton o será este otro caso en el cual un paraíso es perdido?

Escrito por Jaben Richards
Traducido por Miguel Garcia

Index words: Mar Salton, Ruta de Vuelo del Pacifico, Botulismo, toxina botulínica, Clostridium botulinum, tilapia, pelicanos cafés de California, Servicio Americano de Pesca y Vida Salvaje


[1] http://www.nwhc.usgs.gov/disease_information/avian_botulism/

[2] http://www.fws.gov/saltonsea/botulism.html

[3] Dennis Jerome Hosier, “The ecology of avian botulism at the Salton Sea,” Master of Science Thesis, (1975) California State Polytechnic University, Pomona, CA

[4] P. Nol, T.E. Rocke, K. Gross, and T.M. Yuill, “Prevalence of neurotoxic Clostridium botulinum type C in the gastrointestinal tracts of tilapia (Oreochromis mossambicus) in the Salton Sea,” Journal of Wildlife Diseases, 40(3), (2004), pp. 414–419

[5] Tonie E. Rocke, Pauline Nol, Charles Pelizza, and Ken K. Sturm, “Type C botulism in pelicans and other fish eating birds at the Salton Sea,” Studies in Avian Biology No 27 (2004), pp. 136-140.

[6]  http://www.fws.gov/saltonsea/botulism.html

[7] Photo by Milton Friend. Available at:http://www.sci.sdsu.edu/salton/BioscienceSavingSaltonSea.html

[8] Rocke et al. (2004)