Cuando se está decidiendo si es razonable el invertir recursos en una comodidad publica, uno debe comparar costos y ganancias. Si las ganancias sobresalen a los costos y riesgos, entonces la inversión tiene sentido. Y si tal comodidad pública o privada ya existe como parte del medio ambiente, las preguntas pertinentes serian: ¿Es el valor de conservación mayor al costo del mantenimiento? O ¿Podemos beneficiarnos más si hacemos algo más con esas comodidades?

Piensa en el gran Cañón, un parque nacional que tubo cerca de 4.6 millones de visitantes en el 2013 [1]. Considera los beneficios económicos de esos visitantes y el precio de preservar el parque en su estado natural. Y si, en vez de eso, ¿desarrolláramos el Gran Cañón para construir centros comerciales y casinos? ¿Traería esto más ganancias? Algunos pueden argumentar, con razón, que dada la singularidad del parque nacional, el Gran Cañón en su estado naturales es un recurso más valioso que en cualquier otra forma.

El valor es normalmente guiado por los precios del mercado. Dado a que el Gran Cañón no es un producto en el mercado con una etiqueta de precio, ¿Cuál es su valor? Economistas han pensado por mucho tiempo en maneras de licitar el valor de productos no disponibles en el mercado, abriendo camino a la rama de evaluación ambiental [2]. Varios métodos de evaluación han sido utilizados para producir estimados del valor de existencia y uso de recursos naturales. Estos estimados regularmente proveen un límite inferior robusto del valor de los recursos naturales que justifica la existencia, mantenimiento o desarrollo de nuevos parques, playas, bosques, etc. Economistas han encontrado que el valor puede ser determinado en base al precio que la gente está dispuesta a pagar para poder visitar cierto lugar, o cuanto estarían dispuestos a pagar para conservar el lugar (incluso sino tienen intenciones de visitarlo) y tomando en cuenta como los cambios en la calidad ambiental afectan la vida salvaje, la salud de la población y la productividad de trabajadores [3].

Entones, ¿qué es lo que los economistas dicen acerca del valor del Mar Salton?

En el 2007, dos profesores de economía de la universidad de California en Riverside, Kenneth Baerenklau y Kurt Schawabe proveyeron un estimado de los beneficios de no utilización del Mar Salton. Estos beneficios tenían un valor cerca de $1-5 billones de dólares por año. El estudio tomo en consideración docenas de artículos que produjeron el valor de la protección de hábitats naturales similares, más notablemente las del Lago Mono y el Valle de San Joaquín. Los resultados reportados solo incorporan los beneficios de no utilización, esto significa que podríamos obtener aún más grandes ganancias al rescatar el Mar Salton si incluyéramos los factores de la salud y la subsecuente productividad de trabajadores (al evitar la exposición de polvo proveniente del lago) y valores de utilización, como la pesca, campamento, etc. Adicionalmente, actualizando los resultados para reflejar cambios en el ambiente y la economía desde el 2007 resultaría en un incremento al estimado original para el valor del Mar Salton.

Constantemente escuchamos a los medios y a los políticos quejarse acerca de los costos de rescatar el Mar Salton, pero ellos normalmente no toman en consideración el beneficio de no utilización de $1-5 billones de dólares por año. Además, como fue mencionado en previas publicaciones, el Instituto del Pacifico estimo que el costo del plan de restauración preferido seria de $10 billones de dólares, al contrario del costo de no hacer nada que sería alrededor de $29 billones de dólares en el mejor de los casos [5]. El costo de acción contra el de no acción ya desnivela la balanza a favor de rescatar el Mar Salton. Pero si incluimos los limites inferiores de los estimados del valor de no utilización, 1$ billón de dólares por año, cuando mucho tomaría solo 10 años para que la inversión de 10$ billones de dólares sea recuperada.

Comúnmente se dice que uno no sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido. Dado al valor único de la región del Mar Salton, no podemos nada más permanecer sentados y esperar hasta que la pérdida total nos haga despertar a la abrupta realización del valor del Mar Salton.

Escrito por Gustavo Mellior
Traducido por Miguel Garcia


[1] How Many Visitor Come to See the Grand Canyon? Retrieved fromhttp://grandcanyon.com/news/how-many-visitors-to-grand-canyon/

[2] Champ et al., A Primer on Market Valuation, 2003, Springer

[3] Freeman et al., The Measurement of Environmental and Resource Values: Theory and Methods, 3rd edition, 2014, RFF

[4] K2 Economics, 2007. “A Preliminary Investigation of the Potential Non-Market Benefits Provided by the Salton Sea.” Report to the Salton Sea Authority. Prepared by K. Schwabe and K. Baerenklau

[5] Hazard’s Toll, Pacific Institute, 2014